¿Qué es la Ansiedad?
La ansiedad es un mecanismo adaptativo
natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos. En
realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución
en situaciones especialmente peligrosas. Una ansiedad moderada puede ayudarnos
a mantenernos concentrados y afrontar los retos que tenemos por delante.
Una definición más resumida, se puede decir
que la ansiedad es la preocupación excesiva de un futuro que aún no existe.
Síntomas de la ansiedad
- ·
Sensación
de nerviosismo, agitación o tensión
- ·
Sensación
de peligro inminente, pánico o catástrofe
- ·
Aumento
del ritmo cardíaco
- ·
Respiración
acelerada (hiperventilación)
- ·
Sudoración
- ·
Temblores
- ·
Sensación
de debilidad o cansancio
- · Problemas
para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual
- ·
Tener
problemas para conciliar el sueño
- ·
Padecer
problemas gastrointestinales (GI)
- ·
Tener
dificultades para controlar las preocupaciones
- · Tener la necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad
Incidencia y prevalencia
Los trastornos de ansiedad “afectan al
15-20% de la población en algún momento de la vida”, según expone Joan Seguí,
psiquiatra responsable de la Unidad de Ansiedad de ITA Urgell. Representan, en
conjunto, la enfermedad psiquiátrica más frecuente. Entre ellos destaca el
trastorno fóbico: alrededor de un 7% por de mujeres y un 4,3% de hombres
padecen fobias específicas (a algún animal, a un objeto, a la oscuridad, etc.),
mientras que las llamadas fobias sociales (la aptitud de una persona para
relacionarse de un modo afable con los demás) se hallan en un 13% de la
población.
La ansiedad generalizada se da en un
porcentaje del 3 al 5% de los adultos (en algún momento durante el año). Las
mujeres tienen el doble de probabilidades de presentarla.
El trastorno de pánico es menos frecuente y
se diagnostica a algo menos de un 1% de la población. Las mujeres son de dos a
tres veces más propensas.
El trastorno obsesivo-compulsivo afecta a
cerca del 2,3% de los adultos y sucede con aproximadamente igual frecuencia en
mujeres que en hombres.
El estrés post-traumático afecta, por lo
menos, al 1% de la población alguna vez durante su vida, aunque en las personas
con mayor riesgo, como los veteranos de guerra, tiene una mayor incidencia.
Tipos
Trastorno de ansiedad generalizada:
Se trata de una tensión crónica aun cuando
nada parece provocarla. Esta preocupación o nerviosismo excesivo es casi diario
y se diagnostica como tal cuando tiene una duración mínima de seis meses.
Trastorno de pánico (o ataque de angustia):
La persona experimenta crisis recurrentes
de angustia que surgen espontáneamente. Se trata de una ansiedad aguda y
extrema en la que es frecuente que la persona que la padece crea que va a
morir. Estos ataques repentinos de miedo intenso no tienen una causa directa.
En ocasiones, las personas que sufren este trastorno desarrollan angustia a
experimentar el próximo ataque, cuya ocurrencia no pueden prever, es la llamada
ansiedad anticipatoria.
Trastorno fóbico:
Trastorno que tiene como rasgo esencial la
presencia de un temor irracional y persistente ante un objeto específico,
actividad o situación con la consecuente evitación del objeto temido. Por
ejemplo, el miedo a volar, a los pájaros o a los espacios abiertos.
Trastorno obsesivo-compulsivo:
Se trata de pensamientos o acciones no
voluntarios que la persona no puede dejar de pensar o hacer para no generar
ansiedad. En todo caso, el sujeto reconoce el carácter absurdo de sus
pensamientos o acciones. Por ejemplo: lavarse las manos cada rato.
Trastorno por estrés post-traumático:
Se da en aquellos casos en los que se
presentan secuelas psicológicas desagradables tras el impacto de un trauma
emocional, una guerra, una violación, etc. Se caracteriza por los recuerdos
persistentes del suceso traumático, un estado emocional con exaltada vigilancia
y la reducción general de interés por los sucesos cotidianos.
En lo que va del año 2020 la ansiedad se ha
convertido en el pan de cada día de miles de personas alrededor del mundo,
debido a la reciente crisis sanitaria global causada por el famoso virus COVID – 19, muchos países han tomados medidas
radicales de suspender toda actividad económica y ordenar que la población se
mantenga encerradas en sus casas para así evitar los contagios masivos de este
peligroso virus.
En consecuencia esta paralización de la economía
ha causado millones de desempleos, hambre, personas que ya no pueden pagar sus
gastos cotidianos, incertidumbre de que pasara con sus vidas. Todas estas
consecuencias conllevan a que la gran mayoría de las personas generen Ansiedad
extrema.
PERO QUE NOS DICE LA BIBLIA
ACERCA DE LA ANSIEDAD Y COMO VENCERLA.
SALMOS 119: 28
“Se deshace mi alma de
ansiedad; Susténtame según tu palabra.”
La ansiedad descompone,
destroza el alma por lo tanto tenemos que apoyarnos, alimentarnos y mantenernos
en las promesas que DIOS dejo en su palabra.
1 pedro 5:7
“echando toda vuestra
ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
Dios tiene cuidado de nosotros, aunque nuestros
ojos vean dificultad, caos, desorden, tempestad a nuestro alrededor. Dios prometió
por medio de su palabra que nunca nos desamparara, y nunca nos dejara en vergüenza
porque él tiene el control de todo y está entre los que no ayudan.
Salmos 118: 5-7
“Desde la angustia invoqué a
JAH, Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso. Jehová está conmigo; no
temeré Lo que me pueda hacer el hombre. Jehová está conmigo entre los que me
ayudan”
Que maravilloso es contar con el
Todopoderoso Señor, creador del cielo y de la tierra entre los que nos ayudan,
es para estar completamente confiados y seguros de que obtendremos la victoria
ante cualquier situación adversa en nuestras vidas.
¿Qué debemos hacer para vencer la ansiedad?
1.
Presentar
en oración ante Dios todo lo que te provoca ansiedad. Mateo
6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas os serán añadidas.”
2.
Tener fe
y confianza de que el Señor está contigo y te responderá. Josué 1:5 “Nadie te podrá hacer
frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no
te dejaré, ni te desampararé.”
3. Dejar el
temor, no enfoques tu mente solamente a la tempestad que se produce a tu alrededor.
4. No pongas
toda tu confianza en el hombre (trabajo, amigos, gobierno) levanta tu ojos al
cielo y deposita toda tu confianza en Dios. Salmo 118:
8-9 “Mejor es confiar en Jehová Que confiar en el hombre. Mejor es confiar en
Jehová Que confiar en príncipes.”
5.
No te
afanes por el día de mañana, vive cada día con fe y seguridad que DIOS te dará
el pan de cada día. Lucas 12:22-24
“Por tanto os digo: No os afanéis
por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más
que la comida, y el cuerpo que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran,
ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis
vosotros mucho más que las aves?”
Mateo 6: 34 “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el
día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
6.
Estad quietos y en paz, ya lo humanamente
posible lo hiciste y ya todo escapa de tu control, deja en manos de Dios lo
imposible y reposa en El. Salmos 46:10. “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.”
Salmos 42:17 “Aunque afligido
yo y necesitado, Jehová pensara en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tu; Dios mío,
no te tardes.”
RECUERDA QUE EN
CRISTO SOMOS MAS QUE VENCEDORES, YA EL PAGO, EL PRECIO EN LA CRUZ Y POR MEDIO
DE EL TENEMOS ESPERANZA, FUTURO Y VIDA ETERNA.
SOLO TIENES QUE ABRIR TU CORAZÓN Y DEJARLO
ENTRAR, ACÉPTALO COMO TU ÚNICO SEÑOR Y SALVADOR Y CONCEDELE EL TIMÓN DE TU BARCO PARA QUE EL LO LLEVE A
PUERTO SEGURO SIN IMPORTAR LA TORMENTA QUE ESTE ALREDEDOR.
CON DIOS NUNCA SE PIERDE, CON DIOS SIEMPRE SE
GANA AMEN..





















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